Portada
Imágenes
Tradiciones
Tango
Fondos
Lunfardo
Reflexión



Directorio - Escuelas de Danza

 Siglo XXI

 Resumen

Dirección: Magallanes 1136 ( Casa Residentes de Flores), Lunes 19:30 hs.

Teléfonos: 403 3941 - 099 110282. E-mail


Desde 1996, Adriana Enebú se dedica a la docencia, algo que nos manifiesta como "su vida". En el local de La Vieja Cumparsita, en la Ciudad Vieja, concurría todos los viernes para darle clases al único alumno que tenía.

Después se quedaba bailando, junto a figuras como Olga Delgrossi, Elsa Morán, Nancy De Vita, y un espectáculo que era famoso en aquella época.

Aunque su vida artística comenzó antes, en el 94-95, se mezcló con los mejores en aquellos años, al son del piano de Ruben de la Puente.

Fachada de Tabarís

Supervisando el desempeño

DJ Carlos Calvo
Demostrando

 La docencia, antes, una cosa secundaria

“A mí, me gustaba bailar”. Hoy por hoy, después de haberse presentado en todos los boliches y tras una trayectoria impresionante que comienza al haber ganado un concurso para ir a Grecia, en 1993, vive la docencia como una parte importante de su vida, como una forma de pago a lo que el tango le ha dado, una deuda que quizás no llegue a saldar.

Y en eso pone todo su esfuerzo, como para garantizar que en el transcurso de 3 meses, pueda trasmitirle a sus alumnos todo lo que necesitan para lanzarse a la experiencia que es bailar esta danza apasionante.

A pesar de que cada uno tiene sus propios tiempos, Adriana ha tenido el placer de contar entre sus alumnos a verdaderos virtuosos, que con el tiempo han levantado vuelo hasta montar sus propias Escuelas de Danza en el exterior.

 Una capacitación permanente

Siempre a la búsqueda de nuevos maestros, de nuevas técnicas, Adriana trata de satisfacer a sus alumnos siendo ella la primera en adquirir capacitación.

Las figuras de escenario son las que más llaman la atención, pero el tango "de piso", el baile de salón, es el que la mayoría de las veces está al alcance de todos.

“No es lo mismo bailar en un escenario que bailar en un salón” —nos cuenta— y aun cuando es comprensible que se quiera aprender eso tan vistoso del baile de escenario, no siempre se está en condiciones de trasmitir esa experiencia.

 El año lectivo comienza en Febrero

Eso sería lo mejor, pero por múltiples motivos, no siempre "se acomoda" el grupo total en un período fijo. Somos uruguayos... En Enero ni hablar, Febrero algunos, otros en Marzo y cuando no hay más excusas para postergar el comienzo del año, parece que aceptamos que ha comenzado y nos ponemos las pilas de a poquito, y definitivamente convenimos que empieza en Abril.

Pero no todo es estudio estricto y sistemático. La clase es también una forma de terapia, de conocer gente, de organizar encuentros, de conocernos.

Como la vida misma con sus vaivenes, hombres y mujeres se han acercado al ambiente de Siglo XXI, solos, en pareja, han conseguido pareja, se han peleado..., han venido parejas que se han "desparejado" y han tenido hasta casamientos.

Por suerte, la cantidad de gente de uno y otro sexo está bastante balanceada y no se presentan mayores problemas aunque en algunos grupos faltan varones, y entonces tienen que turnarse.

También es de destacar que hay una consistente cantidad de jóvenes que se están volcando al tango, quizás en la búsqueda de una contención que no es posible encontrar en otros ámbitos, o porque directamente les está "prendiendo la vacuna" del tango. Tenemos casos muy puntuales, con chicos de 14 y 15 años que se acercan al tango por gusto propio.

 Un juego de seducción

No hay un solo ritmo en el que el abrazo sea tan íntimo, en el que exista tanto "encastre" entre la pareja, y eso contribuye de una forma muy especial a la comunicación mediante la estimulación de los sentidos.

Es por eso que, en ese fluir de sensaciones, se produzca una química que hace que una pareja vivencie la danza de una manera particular, mientras que otra no la alcance jamás.

El hombre seduce, induce, pide a la mujer que realice determinadas figuras en el baile, y ésta responde, sintiéndose halagada y seducida. Pero todo esto depende fundamentalmente de que exista ese "factor piel" que haga funcionar a esa pareja como pareja de baile, cosa que a veces se da y a veces no.

 



 

Contacto